2007-04-16

Oviedo (Astuuuurias patria queridaaaaa)


Este fin de semana he tenido la suerte de estar en Oviedo. El motivo, aunque un poco escabroso (se casaba un amigo), era de agradecer. La felonia de casorio se perpetro con protitud y alevosía en dependencias municipales. Fue muy entrañable. Curiosa la organización que dispuso que tras el evento disfrutasemos de la ciudad hasta la noche, momento del ágape.

Mausi y yo, la oportunidad de pasear por las calles de la ciudad principal del principado. El lugar tiene un cierto encanto nórdico que me recuerda mucho a la Sajonia alemana si no fuese por lo irregular de su orografía. Funcional, callada, hermosa, entrada en años pero fresca y tremendamente limpia. Ofrecía una inconfundible sensación de acogida al estilo del norte: sin aspavientos ni adornos pero muy sincera.

Desde ese momento, se ha ganado la ciudad un hueco en mis memorias, presentes y futuras.

P.D.: La sidra regó, o mejor dicho, bañó la noche. Y tal y como el escanciador Julio (tipo majo) me dijo, despejó la mente, alegró el corazón y limpió los riñones.

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