2007-05-22

Préstamo de pago en las bibliotecas.

El préstamo de pago en las bibliotecas es un tema que me tiene intrigado. Me dió el dependiente de la Librería Fuenfría de Cercedilla una postal con la imagen incluida en este post. Siguíendo la dirección que incluia, he encontrado este artículo titulado ojalá los libros fueran coches y me ha hecho pensar.

Recuerdo que en 5º de EGB, cuando contaba con 10 u 11 años, uno de mis profesores tuvo la brillante idea de intentar hacernos comprender que un libro no era solo un conjunto de tinta impresa en forma de letras sobre papel que luego se encuadernaba con unas tapas más o menos bonitas. Un libro era mucho más, eran las ideas que esas letras que formaban palabras y frases, nos transmitian. Eran emociones, vivencias, sugerencias, desengaños o mera información. En definitiva, un libro es su contenido, no el papel en el que se encuentra aprisionado.

Tarde años en lograr comprender el concepto, pero algo me hizo intuir que lo que aquella persona nos trataba transmitir era importante e interesante.

Hoy veo como el conocimiento se filtra, se homogeiniza, se envasa y se vende a través de leyes con poco sentido que nos hablan de la propiedad intelectual. Hoy nos cobran por leer ¿y mañana?.

P.D.: Lectura breve recomendada, el derecho a leer (1997, Richard M. Stallman).

3 comentarios:

V dijo...

Mañana pretenderán cobrar por pensar... Y probablemente la mayor parte de la gente se lo ahorrará (tanto el pagar como el pensar)

Jabalí Feliz dijo...

La esperanza es lo último que se pierde. :-)

svye dijo...

ya cobran por pensar, y si no mira en lo que se está convirtendo la educación en españa (y soy la fan numero uno de la educación pública, no me entandais mal que esto no tiene nada que ver con eso)