2008-01-07

Una breve historia de casi todo.

Este libro ha entrado con honores en mi lista de favoritos. Lo recomiendo, encarecida y casi emocionadamente, aun a pesar de haber recibido alguna crítica en contra (de alguien a quien no le gustó "Mars Attacks").

En este libro Bill Bryson nos cuenta los recovecos de la parte de la ciencia que trata de descubrir de donde venimos. Y lo cuenta de una forma que, probablemente, sea la más adecuada para comprender porqué los científicos hacen lo que hacen: diciendo como se descubren las cosas. La narrativa varía desde lo heróico hasta lo catastrofista, desde lo curioso hasta lo tremendamente importante y, desde lo divertido hasta lo triste.

Lo bueno para quien ha de leerlo es que está planteado como una novela en la que no aparece ni una sola fórmula matemática, ni un solo concepto que requiera una licenciatura en ciencias para su comprensión. El ritmo es fantástico, casi como una montaña rusa, que en ocasiones se apoya en ciertos pequeños detalles lo hacen muy entretenido.

Me picó la curiosidad leerlo cuando, trabajando, uno de mis compañeros identificó un fallo a la primera de esos que son como buscar una aguja en un pajar. El jefe dijo que si creia que era como el Reverendo Robert Evans. Todos preguntamos quien era ese tipo, a lo que el jefe respondió: un cazador de supernovas. Nos contó lo complicado que es encontrar una supernova y como este individuo había logrado superar a muchos centros de observación con sus descubrimientos. Para aclararlo, en el libro explican que sería como si se pusieran 1500 mesas de comedor normales, con un mantel negro y un puñado de sal esparcido sobre cada una de ellas. Con mover un solo grano de sal, Robert Evans se daría cuenta. Con semejante proeza, ¿quien no querría leerse el libro?.

Reseña en Microsiervos.

1 comentario:

CresceNet dijo...
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