2008-09-26

AKIRA

Lo reconozco, me gustan los comics. Y si, también lo reconozco, me gustan los Mangas. Quizás fuese culpa de mi amigo Manuel, auténtico devorador de este tipo de ¿literatura?, ¿arte? ... Nunca supe como llamarlo.
Recuerdo como a principios de los 90, y a través suya, me encontré con la película "Akira" que me fascino por su técnica y por el desarrollo exponencial del argumento, aunque no lograse comprender ciertos momentos del mismo. Tras verla varias veces, comencé a enlazar las partes y a hacer elucubraciones sobre aquello que no quedaba resuelto.

Años después, unos 8, me encontré con esta reedición del Comic. Más que una reedición se podría denominar una reconstrucción y adaptación del mismo. Se ha vuelto a traducir, se han reordenado las viñetas y se ha publicado con un mimo y un cuidado tremendo por parte de la gente de Norma Editorial.

Lo he ido leyendo poco a poco, deseando no terminarlo y buscando momentos especiales para continuar leyendo. He descubierto lo bien desarrollada que está la historia en el comic, y como se comprimió brutalmente para la película. Me he visto a mi mismo sujetando el borde del libro con fuerza de la tensión que la historia y las imágenes estaban provocándome. Me he reído, he sudado y casi he llorado con estos 6 volúmenes donde, más que la de Akira, se cuentan las historias de Tetsuo y Kaneda.

2008-09-20

Mi nuevo bajo ya está en casa.


Es la primera vez que me compro un instrumento nuevo. Es un"Fender® Aerodyne™ Classic Precision Bass® Special". La gente de Leturiaga me trató genial, estuve más de dos horas probando bajos con toda su paciencia, su apoyo y sus consejos. Acabé marchándome sin comprar nada.

Tras una semana fuera de viaje, conseguí que mi amigo Coté, todo un especialista en la materia, me acompañase y me aportase un punto de vista más objetivo. Después de escucharle, no tuve duda, me tuve que llevar ese bajo a casa.

Resulta raro, casi increíble, que comprar un objeto inanimado compuesto de metal, madera y plástico pueda ser un proceso tan emocional. Como lo miras, como lo sientes, como percibes su tacto y sus sonidos, como te hacen sentir ... es como si , al entrar en la tienda, no mirases tu a ese precioso instrumento musical, sino como si fuese él quien te mira a ti.

De pronto un montón de gente ha sido partícipe del proceso, gente que de un modo u otro lo ha percibido conmigo. Ahora me queda darle las gracias a V. que me ha prestado su bajo todos estos meses, a Carlos, mi "Baterista", por sus ánimos, a Coté y a Ivan por sus consejos, y a mi Mausi, que ha querido ser parte y que, en parte, lo ha hecho posible.

Foto inmediata


  1. Take a picture of yourself right now.
  2. Don’t change your clothes, don’t fix your hair…just take a picture.
  3. Post that picture with NO editing.
  4. Post these instructions with your picture.
Siguiento una idea encontrada en el "Planet Ubuntu" ...

2008-09-17

Tan deprisa, tan despacio.


¡Vaya verano!. Como dos fases de aceite y agua (acuosa y orgánica), inmiscibles y continuas.
Comenzó con un par de semanas de vacaciones "de pueblo". Curiosamente no fue mi pueblo, sino el de ella (... la más bella :-) ) donde la piscina, la peña y la petanca se sucedían con calma y sin pausa entre el regocijo que proporcionaban los buenos alimentos.
Las excursiones se salpicaban entre los días y las noches. Nos bañamos en un río escondido en un cañón de piedra caliza, visitamos el subsuelo de Alcañiz y, como no, estuvimos haciendo cola y poniéndonos morenitos bajo el sol de la Expo de Zaragoza. Tranquilidad, emoción y muy buenos alimentos.
Un paréntesis de un día y mil kilómetros nos llevaron a la orilla del Atlántico, donde el sol, cuando duerme, se arropa con el mar. ¿Que tendrá el mar, y concretamente la playa para, aun estando llena, resulte tan serena (y en ocasiones tan movida)?. Los alrededores de Chipiona y Rota fueron el escenario. El Tito Isaac y María nuestros impagables anfitriones. Calma, sosiego, una balsa de aceite.

Fue regresar a Madrid, ciudad con mayúsculas, sumidero de bullicio, y comenzar el trajín del día a día. Lío que ni en agosto descansa. Volver a la actividad y ganar la inercia necesaria para mantener el ritmo se antojaba como un despegue en cohete. Mis fluidos, mis humores, desplazados por semejante aceleración están, aun hoy, volviendo a encontrar su sitio.
Tan deprisa, tan despacio, que hasta hoy no había encontrado el como contar, desde aquí, algo.