2011-01-04

Valencia ... bonita, moderna y amable.

Durante el puente de la constitución, a primeros de diciembre de 2010, decidimos mi mujer y yo que ya que no podíamos visitar Hong Kong, ni Nueva York, ni siquiera irnos a las fabulosas islas que tenemos en España, nos íbamos a dar una pequeña escapada a algún lugar próximo. Tras una discusión breve pero extensa en el tiempo a través de cómodos fascículos, y bajo el influjo del recuerdo de un muy buen arroz, decidimos irnos unos días a Valencia.

La ciudad nos dio la bienvenida sin sobresaltos, como quien te conoce desde hace mucho tiempo. Las calles parecían estar distribuidas de forma intuitiva y en ningún momento tuve la sensación de estar perdido. Es un relajante placer pasear por sus calles y respirar la brisa del Mediterraneo. Discurrir viendo la Plaza de Toros, el Mercado Central, El Miguelete o la sencilla e increible Lonja de la Seda. Aun siendo amplias, las muy coquetas calles van descubriendo detalles elegantes en la arquitectura urbana, desde el Casco Viejo hasta el antiguo cauce del río Turia. Es precisamente ahí donde la ciudad se viste de largo con sus atuendos más modernos. El antiguo cauce es un gran parque salpicado de paseos, vías ciclables y algunos de los edificios modernos más interesantes que puedas encontrar. Es todo un homenaje a Calatrava en el entorno donde más a gusto puede sentirse la obra de este arquitecto. Es la ciudad de las artes y las ciencias, algo tan impresionante que necesitaría un blog solamente para poder describirlo.

Nos quedaba aún una visita al Puerto, que gracias al Cirtuito Urbano deValencia, y a la Copa América tiene una nueva cara. Es en esta zona, a los pies de la playa de la Malvarosa donde están los restauranted decanos de las famosas Paellas Valencianas. Optamos por "La Pepica" que, quizás por no optar por las opciones más clásicas, o quizás por la enorme afluencia de gente, no estuvo a la altura de otras veces (un listón tremendamente alto). Aun así, es un restaurante muy aconsejable.

Por si eso no fuese suficiente, el único día que no hizo buen tiempo pudimos visitar en la Feria de Valencia, la Feria del Automovil, y el Espacio Artesano, de lo más interesantes.

Y todo esto antes de que pudiesemos ir en AVE en menos de 100 minutos ... hmmm!!!

1 comentario:

Anónimo dijo...

¿Repetimos? No me importaría volver a pasear por aquellas calles y repetir gastronomía...incluyendo una tacita de chocolate Valor :)