2012-03-12

I am Red Hat!

Ya lo dice el eslogan: Yo soy Red Hat. La atípica senda profesional que he tenido a bien seguir me ha traido hasta aquí. Y es que, tanto va el cántaro a la fuente del software libre que, al final se compró un bono-bus (hoy en día sería un bono-metro pero, esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión).
Desde el año 1995 en el que un gran tipo, un filólogo hispánico llamado Miguel, me presto unos disquetes con Slackware para que me los copiara, se abrieron para mí las puertas de los sistemas abiertos, el software libre y, más concretamente de Linux; sin posibilidad de retorno. Desde aquel momento he ido descubriendo las bondades y dificultades que trae consigo este entorno, esta forma de trabajo; sus capacidades técnicas y sus posibilidades estratégicas. Allí donde he ido he sido "el tipo de Linux" ... seamos sinceros, he sido "el pesado de Linux", incluso cuando usaba FreeBSD. Tras todos esto años, veia Red Hat como algo inalcanzable una especie de olimpo de seres místicos que desarrollaban, implementaban y gestionaban sistemas de información con el poder de su mente como entes inmateriales que existen en otro plano y que, como una bandada de pájaros, vuelan unos con otros de un modo misteriosamente ordenado.
Sin embargo, "el día menos pensado" me encontré con una vacante y, tras leerla cuidadosamente llegué, casi de forma inmediata, a la conclusión de que mi perfil encajaba con lo que se pedía. Añádasele a ello una dosis de interés extra por tratarse algo que me entusiasma. 5 entrevistas después, en un proceso de selección de los mejor pensados y llevados en los que haya participado; y tras una espera que se me hizo bastante larga, pasé a ser parte de Red Hat. No he encontrado ningún ser místico aquí, pero si un conjunto de personas excepcionales. Ahora, a lograr estar a la altura. ¡A por ello!.

2 comentarios:

Juan Manuel Macías dijo...

El que vale vale, vecino. Si yo uso linux desde hace sopotocientos años es, única y exclusivamente, por vos. Cómo me acuerdo de aquellas cosas que nos contabas en los lejanos años 90, en el local de ESN, sobre aquel curioso sistema operativo que nunca se colgaba y que era libre. No gratis, sino "libre". Ese poder de convicción y esa fe son las que me llevaron (un buen día) a elegir Linux. No eres "el tipo de Linux" sino el maestro de Linux.
Toda la suerte del mundo en esta nueva aventura, maestro. Y un fuerte abrazo. Se os echa de menos por Cercedilla.

Miguel P.C. dijo...

¡Que ilusión me ha hecho leerte!. Gracias. Muuuuchas gracias. :-D